RUTAS CON IDENTIDAD
Por: Cathia Zulema Jiménez Hernández
Periodista | Turismo y Gastronomía
Rutas con Identidad tiene como objetivo reflexionar sobre el turismo y la gastronomía desde una mirada cultural, histórica y humana, poniendo en el centro a los territorios, sus comunidades y las expresiones que les dan sentido. La columna busca ir más allá de la promoción, para generar conciencia sobre la forma en que viajamos, promovemos y nos relacionamos con los destinos, destacando la identidad como eje fundamental del desarrollo turístico.
Viajar con sentido: mirar más allá del destino
Viajar se ha convertido en una actividad cotidiana. Hoy los destinos se eligen con rapidez, se consumen en imágenes y se comparten en tiempo real. Sin embargo, en medio de esta dinámica acelerada, pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre lo que realmente implica estar en un lugar.
El turismo no comienza cuando se empaca una maleta ni termina al regresar a casa. Inicia mucho antes, en la historia de los territorios, en las tradiciones que han pasado de generación en generación y en la vida cotidiana de las comunidades que habitan los destinos. Viajar con sentido implica reconocer todo aquello que existe antes de nuestra llegada y que permanecerá después de nuestra partida.
Durante años, el turismo ha sido promovido principalmente desde la imagen: lo bonito, lo atractivo, lo que se vende bien. Pero los destinos no son solo escenarios ni productos. Son espacios vivos, con dinámicas propias, con problemáticas, con memorias y con identidades que no siempre caben en una fotografía.
Mirar más allá del destino significa entender que cada lugar tiene un ritmo distinto. Que no todos los pueblos buscan lo mismo ni necesitan el mismo tipo de turismo. Significa aceptar que la presencia del visitante genera impactos, tanto positivos como negativos, y que estos deben asumirse con responsabilidad.
Viajar con conciencia también es escuchar. Escuchar a quienes habitan los territorios, a quienes cocinan, a quienes conservan oficios, celebraciones y saberes que hoy forman parte de la experiencia turística. Son ellos quienes sostienen la identidad de los destinos y quienes, muchas veces, quedan fuera del discurso promocional.
La gastronomía, por ejemplo, no es solo un atractivo más. Es memoria, es historia y es una forma de identidad. Cada platillo cuenta una historia del territorio, del clima, de los ingredientes locales y de las manos que lo preparan. Consumirla sin conocer su contexto es perder una parte fundamental del viaje.
Hablar de turismo con sentido también implica cuestionarnos cómo viajamos. Si respetamos los espacios, si valoramos el patrimonio cultural, si entendemos que no todo está hecho para el consumo inmediato. Hay lugares que se descubren despacio, que requieren tiempo, silencio y atención.
El reto actual del turismo no está únicamente en atraer visitantes, sino en formar viajeros. Personas capaces de comprender que viajar es un acto de encuentro, no de invasión; de aprendizaje, no de imposición. Cuando el turismo se piensa desde la conciencia, puede convertirse en una herramienta de desarrollo, preservación y fortalecimiento de la identidad local.
Rutas con Identidad nace con esa intención: invitar a mirar los destinos más allá de la superficie, a reconocer la riqueza cultural y humana que los conforma y a reflexionar sobre la responsabilidad que implica recorrerlos y narrarlos. Porque cuando entendemos el lugar que visitamos, el viaje deja de ser solo un desplazamiento y se transforma en una experiencia con sentido.
Cathia Zulema Jiménez | cathiazulemajh@gmail.com
